Econoticias

La Marina de Valencia incorpora

Arboles Solares  y sistema de generación de electricidad a partir de olas del mar

 

Además de ser un "hub tecnológico y de la economía del conocimiento", La Marina de València "se ha convertido en un centro de experimentación de innovadores proyectos relacionados con la sostenibilidad y las energías renovables". Así, el pasado martes el Consorcio Valencia 2007, órgano gestor de la dársena, aprobaba en su comisión delegada la instalación de un árbol solar para la recarga de bicicletas y patinetes eléctricos, y de un sistema de generación de electricidad a partir de las olas del mar.

Ambas iniciativas del Ayuntamiento de Valencia convivirán con un novedoso sistema de sensores que forman parte de un proyecto europeo, y que medirán parámetros ambientales como humedad, temperatura, afluencia de personas, nivel del mar, altura de las olas en la bocana, oleaje en el interior del puerto y permitirán desarrollar aplicaciones sencillas que utilicen esta información.

El árbol solar está concebido con una gran visibilidad y estética, y pretende servir como medio de educación, formación y concienciación ciudadana sobre la transición energética, prestando además servicios a los ciudadanos como sombras, bancos y zonas de descanso, así como por supuesto puntos de recarga e iluminación mediante energía 100% renovable.

Otro de los proyectos aprobados el pasado lunes fue la instalación de un dispositivo convertidor tipo WEC (Wave Energy Converter), que transformará la energía de las olas en energía eléctrica, y que forma parte del proyecto europeo Matchup, en el que la ciudad de València, a través de su ayuntamiento, actúa como coordinadora y ciudad "faro" de referencia en la implantación de un modelo de regeneración urbana integral y sostenible.

Texto/Fotos - Ecoticias

El BBVA premia al periódico británico 
The Guardian por su compromiso con la conservacipon ambiental
 

Texto & Foto - Ecoticias

La Fundación BBVA ha otorgado el II Premio Biophilia de Comunicación Medioambiental al diario británico 'The Guardian' por su compromiso con el periodismo ambiental y el "impacto transformador" que ha logrado en la comunidad global.

El jurado ha considerado que el periódico británico ha llevado "el papel de los medios en la comunicación ambiental a un nuevo nivel de compromiso que facilita la necesaria transición hacia una sociedad en busca de un medio ambiente sano". Además, ha valorado que el diario ha abordado los retos ambientales con un enfoque "innovador" y "holístico" que explora "los vínculos entre el medio ambiente, la biodiversidad, la energía, la economía, la salud y el bienestar humano de manera integral".

De hecho, la Fundación BBVA justifica la concesión del premio, dotado con 100.000 euros, en que la cobertura de los grandes retos del medio ambiente, como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, se ha convertido en una referencia mundial, con una audiencia global de casi 100 millones de personas en 91 países.

El Premio Biophilia, dotado con 100.000 euros, reconoce la labor de profesionales y organizaciones de cualquier lugar del planeta que contribuyan de manera excepcional a mejorar la comprensión y la sensibilización pública ante los retos ambientales. En ese sentido, considera que 'The Guardian' ha efectuado una cobertura "potente y eficaz de temas, debates y noticias medioambientales" de modo que ha logrado un "impacto transformador en la comunidad global".

Árboles “digitales” para luchar contra el cambio climático y lograr el desarrollo sostenible

Texto/Fotos - Efeverde

Plantar árboles en zonas de Latinoamérica, Africa o Asia y seguir su evolución en remoto es posible gracias a la combinación de tecnología, medioambiente y cooperación para la reforestación que desarrolla la empresa Treedom, con el objetivo, además, de dar oportunidades de desarrollo a comunidades locales.

El proyecto surgió en 2010 en Florencia (Italia) de la mano de Federico Garcea y Tommaso Speroni y desde su fundación se han plantado 1,5 millones de árboles que han capturado 360.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2) hasta la fecha.

El objetivo de Treedom es “contribuir al cambio del planeta”, trabajar en la reforestación, para generar ecosistemas que absorban la mayor cantidad de dióxido de carbono (CO2) posible, con un objetivo social, explica en entrevista con EFE la coordinadora desde 2011 de los proyectos agroforestales de Treedom, Martina Fondi.

El lema de la empresa es “let’s green the planet” (reforestemos el planeta) y tras implantarse en Italia, Reino Unido, Alemania, Austria y Suiza, ahora inicia su camino en España, con el objetivo de buscar socios para sus proyectos. 

El objetivo es luchar contra las consecuencias globales del cambio climático pero también contra la desertificación, la pérdida de biodiversidad o la erosión del suelo.

La finalidad es “realizar proyectos bastante pequeños con la idea de desarrollar actividades que puedan tener un impacto y un beneficio medioambiental, pero también social” principalmente en el hemisferio sur (Latinoamérica, África y Asia) y que empodere a las comunidades.

Hasta el momento se ha beneficiado a más de 84.000 agricultores que han generado ingresos gracias a los árboles, lo que permite un desarrollo sostenible para las familias y las comunidades.

Para ello trabajan “con organizaciones locales pequeñas, ongs o asociaciones que estén siempre involucradas con las poblaciones en el desarrollo de pequeños proyectos de reforestación”.

El proyecto se inició en África, y actualmente “tenemos programas en 17 países”, y buscan ampliar la actividad “sobre todo a Latinoamérica, donde están en Haití -desde 2012-, Guatemala, Honduras, Ecuador y Colombia.

Lo particular de los proyectos Treedom es que “cada árbol es plantado, geolocalizado con un punto GPS, fotografiado y tiene un diario digital”, explica Fondi.

La idea es que una persona o empresa compre uno o más árboles, y cada ejemplar tenga un diario online, por lo que la evolución de cada uno de ellos se puede seguir en la página web de Treedom y “se puede conocer la transparencia de la actividad, un aspecto que es muy importante en nuestro sector”.

 

El primer avión eléctrico certificado abre la puerta a los vuelos ecológicos

 

Vesna Bernardic.- EFEverde.- Se llama Velis Electro y aunque no es el primer avión capaz de levantar vuelo con un motor eléctrico, sí es el primero con la certificación oficial de que cumple las exigencias de seguridad de la Unión Europea, dando un primer paso hacia un futuro de transporte aéreo comercial no contaminante.

“Después de casi dos décadas de intensas investigaciones y de desarrollar desde 2007 siete modelos de éxito galardonados, la empresa Pipistrel ha logrado un verdadero gran avance en la historia de la aviación”, comentó para Efe Taja Boscarol, directora de relaciones públicas de esta compañía eslovena, fabricante del avión.

Un pequeño avión…

El Velis Electro es un ultraligero biplaza de sólo 6,47 metros de longitud, una envergadura de alas de 10,71 metros y una capacidad de carga de 172 kilos durante 50 minutos de vuelo, a una velocidad máxima de 200 kilómetros por hora.

Pese a sus modestas dimensiones, la certificación recibida el pasado 10 de junio por la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), la primera a un avión plenamente eléctrico, supone un gran paso hacia el transporte aéreo no contaminante.

“Un primer paso hacia el uso comercial de aeronaves eléctricas, necesario para hacer factible la aviación libre de emisiones”, resume ese éxito, Ivo Boscarol, director de la empresa que él mismo fundó en 1989.

Boscarol cuenta que el Velis Electro no solo cumple los más altos niveles de seguridad, sino que los 60 decibelios de máximo que produce lo hacen un tercio más silencioso que los aviones con motores de explosión.

Y, por supuesto, no emite absolutamente ningún gas de combustión.

Una combustión masiva de carbón en Siberia causó la mayor extinción 
de vida en el planeta
 

La quema extensiva de carbón en Siberia fue la causa de la extinción Permo-Triásica de vida, el más severo de evento de extinción en la historia de la Tierra, según nueva evidencia obtenida por primera vez directamente.

Para este estudio, el equipo internacional dirigido por Lindy Elkins-Tanton, de la Universidad de Arizona State, se centró en las rocas volcánicas (rocas creadas por erupciones volcánicas explosivas) de los 'traps siberianos', una región de roca volcánica en Rusia.

El evento eruptivo masivo que formó las trampas es uno de los mayores eventos volcánicos conocidos en los últimos 500 millones de años. Las erupciones continuaron durante aproximadamente dos millones de años y abarcaron el límite Pérmico-Triásico. Hoy, el área está cubierta por aproximadamente tres millones de millas cuadradas de roca basáltica.

Este es el terreno ideal para los investigadores que buscan una comprensión del evento de extinción Permo-Triásico, que afectó  toda la vida en la Tierra hace aproximadamente 252 millones de años. Durante este evento, hasta el 96% de todas las especies marinas y el 70% de las especies de vertebrados terrestres se extinguieron.

Los cálculos de la temperatura del agua del mar indican que en el pico de la extinción, la Tierra sufrió un calentamiento global letal, en el que las temperaturas del océano ecuatorial excedieron los 40 grados Celsius. Pasaron millones de años para que los ecosistemas se restablecieran y las especies se recuperaran.

Entre las posibles causas de este evento de extinción, y una de las hipótesis más sólidas,  es que la quema masiva de carbón provocó un calentamiento global catastrófico, que a su vez fue devastador para la vida. Para buscar evidencia que respaldase esta hipótesis, Elkins-Tanton y su equipo comenzaron a examinar la región de las trampas siberianas, donde se sabía que los magmas y las lavas de los eventos volcánicos quemaron una combinación de vegetación y carbón.

Si bien las muestras de compuestos volcánicos en la región fueron inicialmente difíciles de encontrar, el equipo finalmente hizo un descubrimiento científico que describe afloramientos cerca del río Angara. "Encontramos imponentes acantilados de río de nada más que volcanes elásticos, que recubren el río por cientos de millas. Fue geológicamente asombroso", dice Elkins-Tanton, cuyos resultados se publican en Geology.  (Ecoticias)

 

 

© La Huella Verde 2020- all rights preserved.